jueves, diciembre 04, 2008

VIENTO VORAZ

Se aglomeran las hojas
de los árboles como nuevas congojas.
Sin identidad y sin avenires .
Claudicando sueños,
enterrando pesadillas sucesivas,
le llaman convicto 05432,
veintidós años de reclusión,
causal, asesinato
en la vía pública de Kilimanjaro.
Inerte como su destino,
en su celda inhóspita
y nauseabunda .
Viento , viento, viento
toca almas desvariadas.

© KELLYPOCHARAQUEL

1 comentario:

EMMuñoz dijo...

La pesadilla del preso: soñar con el Sol en la calle.

Un bello poema, Raquel.

Emilio.