jueves, agosto 02, 2007

TAL VEZ

Issa Martínez Llongueras


Se nos rompió la noche

en el suspiro de las farolas

para respirarnos eternos.



Santificaron las umbrías

la desnudez de las carnes

en compases de tango.



Se anudaron los besos,

ataron el aire los ojos,

y un tal vez



quedó guardado



en el lamento de la despedida.





Issa M. Martínez Llongueras

No hay comentarios.: